lunes, 2 de marzo de 2009

acciomas y acordes para una vieja tarde de abril

mister appleton no sabia lo que decia. en la tenue luz que emanaba de su pecho, se olia el aroma dulzon de la reliquia de los hombres de lámenor. dicha reliquia, tenia la maravillosa capacidad de convertir en raviol de ricota, a uno que previamente era de pollo. reciprocamente se podia retornar a la misma circunstancia por medio de la pronunciacion de ciertos dictamenes, que a los oidos de cualquiera sonarian como el canto de un colibri, el cual decia asi:
manchas! cacatuan indecididamente, mezclandose entre sus xilofones internos, mientras sus regocijos nunca antes coccionados se almacenan en el portu.
a su vez, se suscribian increibles alverjas con extratovarius inverbes al limite de su saturacion sonora.
estaba en una habitacion y golpean a la puerta. la puerta de dicha habitacion. la puerta de dicha habitacion era una invaluable antiguedad tallada a mano por los sobrenaturales muchachoides de la herreria de cacho. la herreria de cacho se situaba en hudson. hudson fue considerado durante mucho tiempo un lugar inhabitable. aun se lo sigue considerando asi. eso explica el caracter sobrenatural de sus habitantes, los cuales son creadores de la puerta que esta sonando.
la persona que percute la puerta, para nada sobrenatural, (vivia en colegiales, no en hudson) era ni mas ni menos que la conyuge de mister appleton. su nombre era anibal.
esta llego un poco mas tarde de lo acostumbrado de sus reuniones de la juventud peronista.
mister appleton reparo en este detalle, ya que estaba medio roto.
lo tendria en cuenta para futuras discuciones.
al abrir mister appleton la puerta, el dialogo fue el siguiente:

mr: hola
ms: hola

se acercaron a la mesita de te, ninguno de los dos pudo resistir el impulso de tomar al otro por las manos. tal era asi, que no solo se tomaron de las manos, sino que tambien de los pies, cosa de la cual se arrepintieron, ya que no solian usar talco. tal cosa era grave. para la vida sexual de la pareja, la cual era nula.
que desazon mas grande sintio en su pecho mister appleton, al sentir en el cuello de su amado el perfume de otra persona. el perfume que sentia era el suyo propio. enfadado exclama:

mr: me estubiste robando el perfume!!!???
ms: no! mi amante usa el mismo.


final abierto


jajaja este texto lo escribimos entre:
ortavio gonsales
oliverga baroni
ariele esmolka

espero les haya gustado la flasheada :)

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